Esta mañana oyendo La Ser de pronto un nombre ha llamado mi atención: Iñaki García Arrizabalaga, mi primo Iñaki. Cuando éramos pequeños nos veíamos mucho, sus padres eran mis padrinos y a mí me encantaba ir a San Sebastián a visitarles, a jugar con él y con mi primo Ramón que eran un poco más mayores que yo. Me encantaba también cuando venían de visita a Madrid, porque mis tíos me llevaban con ellos a pasear por Madrid. Después nos seguimos viendo en alguna boda familiar pero como ya nos hemos hecho mayores ya no nos queda nadie para casar y, dado que somos una familia muy grande, lo de acudir a todas las bodas de los sobrinos se ha hecho inmanejable. El padre de Iñaki era mi tío Manolo y era delegado de Telefónica en Guipúzcoa y, como ya he dicho, también era mi padrino. El 23 de octubre de 1980 todo se rompió. Yo tenía 16 años y cuando volví a casa del colegio me extrañó que mi hermana mayor me abriese la puerta, ella trabajaba y no estaba nunca en casa a esa hora. Tenía los o...
No siempre hay que tropezar con las mismas piedras