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Mostrando entradas de 2014

Seguimos siendo peques...

A pesar de que tengo 50 años (yo) y de que la democracia española tiene ya casi 40, seguimos siendo peques y seguimos necesitando que nos tutelen. Al menos, esa es la sensación cada vez que oigo a los políticos que nos gobiernan. Nos niegan toda posibilidad de cambio porque "no estamos preparados" y me pregunto cuántos años o siglos tienen que pasar para que lo estemos. Aunque es una sensación que tengo hace tiempo, esta vez me ha venido a la cabeza escuchando esta mañana a Gómez de la Serna, diputado del PP, que advertía de los peligros de hablar de federalismo en España. Cuando oigo estas cosas siempre pienso en que hay otros países donde esas cosas suceden y no pasa nada. Estados Unidos o  Alemania son países federales y no parece que su futuro esté en riesgo por serlo. No es éste el único ejemplo. Lo mismo me pasa cuando oigo todos los males que se vaticinan cuando alguien plantea la posibilidad de ser una arcaica monarquía y convertirnos en una república para lo que au...

Suárez, los polvos de la transición y quién debía haberlos limpiado

Leo los comentarios en Twitter de Juan López de Uralde y me llegan los de Andreu Buenafuente sobre los problemas que las imperfecciones de la transición nos han traído a nuestros días y mi primera reacción es la de "qué oportunidad para quedarse callados". Mi opinión sobre la transición ya la he escrito en este blog anteriormente y es similar a la que expresan ambos pero difiero de ambos de dos cosas: la oportunidad del comentario y la responsabilidad de que la transición no se haya cerrado completamente. Creo que no queda duda de que Adolfo Suárez jugó un papel fundamental en la transición de la dictadura a la democracia y que sin su impulso no se habría llegado a dónde se llegó. Impulsar la reforma política, obligar a los procuradores a votar públicamente, legalizar el PCE y enfrentarse a todo el ejército por ello -incluso enfrentarse al rey por ello- son acciones que no habrían sido posibles sin una gran dosis de audacia. Adolfo Suárez no tenía ninguna necesidad de ir t...