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Seguimos siendo peques...

A pesar de que tengo 50 años (yo) y de que la democracia española tiene ya casi 40, seguimos siendo peques y seguimos necesitando que nos tutelen. Al menos, esa es la sensación cada vez que oigo a los políticos que nos gobiernan. Nos niegan toda posibilidad de cambio porque "no estamos preparados" y me pregunto cuántos años o siglos tienen que pasar para que lo estemos. Aunque es una sensación que tengo hace tiempo, esta vez me ha venido a la cabeza escuchando esta mañana a Gómez de la Serna, diputado del PP, que advertía de los peligros de hablar de federalismo en España. Cuando oigo estas cosas siempre pienso en que hay otros países donde esas cosas suceden y no pasa nada. Estados Unidos o  Alemania son países federales y no parece que su futuro esté en riesgo por serlo.

No es éste el único ejemplo. Lo mismo me pasa cuando oigo todos los males que se vaticinan cuando alguien plantea la posibilidad de ser una arcaica monarquía y convertirnos en una república para lo que auguran una nueva guerra civil. ¿Acaso Francia, Alemania, o EEUU no son repúblicas? Y parece que no les va mal ¿no?. Igual que cuando se plantean cambios como abandonar las nefastas listas cerradas y se propone usar las circunscripciones unipersonales donde cada uno vota a su diputado, a su senador o a su concejal. No, imposible, eso es algo que en nuestro país no funcionaría jamás, mejor mantener las barreras de los partidos, de los avales para presentar una candidatura y del mínimo de votos para poder obtener representación. Pues no sé, pero en el Reino Unido, Francia o EEUU parece que tampoco les va mal así.

Se nos niegan toda una serie de cambios hacia modelos que funcionan claramente bien en otros países. Y con lo de claramente bien me refiero, por ejemplo, a que son países cuyas economías funcionan mucho mejor que la nuestra. No, nosotros debemos mantenernos como estamos, sin cambiar medio milímetro porque la constitución del 78 "ha auspiciado el periodo de mayor prosperidad de España en los últimos siglos", claro que lo que no se especifica es que ese periodo de mayor prosperidad no se reparte entre todos por igual. La principal razón para oponerse a esos cambios es que los principales perjudicados serán los que tienen que promoverlos: es mucho más cómodo, por ejemplo, moverse en la estructura de un partido para conseguir entrar en una lista que tener que batirse el cobre en la calle para convencer a los votantes de una circunscripción para que nos elijan a nosotros. Además, en una lista uno después queda diluido en la responsabilidad global del partido mientras que en una elección persona a persona es preciso dar explicaciones cada día y eso... eso es mucho más cansado.

En fin, seguimos siendo peques y nuestros papis siguen tomando las decisiones que consideran que son mejores para nosotros. Esto se suele curar con el tiempo, cuando nos hacemos mayores y empezamos a tomar decisiones por nuestra cuenta. Esto sucede cuando uno hace la transición de la adolescencia a la madurez. Llevamos 40 años de democracia y  que va siendo hora de que nos hagamos mayores y podemos hacerlo con nuestro voto en la mano. También es cierto que es frecuente en España lo de que los "jóvenes" sigan viviendo con los padres mucho más allá que en otros países como los citados así que lo mismo es que no tenemos solución. Bueno, que cada uno reflexione y sobre qué es lo que debe hacer.

Buen día para todos.


p.s. Más de seis meses sin escribir. No prometo nada pero intentaré retomarlo de nuevo.

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