Ayer leí la noticia de que el Ayuntamiento de Madrid ha decidido que multará hasta con 750€ a aquellas comunidades de vecinos en los que alguno de los uno de ellos no separe correctamente la basura para su reciclaje. No es que me extrañe, porque parece que de lo que se trata es de cómo conseguir ingresos adicionales de la forma que sea, pero cuando lo leí no pude menos que acordarme de cuando el profesor amenzaba con castigar a toda la clase si el autor de aquella caricatura en la pizarra no se identificaba voluntariamente o era "entregado" por alguno de sus compañeros. Siempre he pensado que esas prácticas suponen una especie de secuestro en la que se obliga a un colectivo a ejercer labores de policía que no les corresponde. La medida, aunque no soy abogado, se me antoja como bastante cuestionable desde el punto de vista legal -¿Qué culpa tengo yo de que mi vecino sea un incívico?- y, como ejemplo, algo que leí en un tuit que no he sido capaz de localizar después, motivo po...
No siempre hay que tropezar con las mismas piedras