No, el problema de la monarquía española no es Iñaki Urdangarín, el problema es la institución en sí misma, desfasada y obsoleta. En broma a veces suelo decir que me voy a presentar en el Banco de Santander en el que, a través de una cadena de compras y fusiones terminaron los restos de una antigua entidad denominada Banco Vitalicio, para reclamar mis derechos sucesorios sobre el puesto que allí ocupaba mi padre. Quién sabe, lo mismo ahora es una dirección general del BS. Absurdo ¿verdad? pues más absurdo aún debe ser que la jefatura del estado de un país, el nuestro o cualquier otro, se herede de padres a hijos. El problema de la monarquía no es Urdangarín, el problema es que el Rey nos representa a todos sin que nadie le haya elegido... perdón, sí le eligió alguien: D. Francisco Franco Bahamonde. Vale que el Rey facilitó la transición a la democracia -yo creo que porque no le quedaba otra pero eso es otra historia-. Vale que los españoles eligieron la monarquía como forma de estado...
No siempre hay que tropezar con las mismas piedras